¿Fiel a ti o a tus deseos? Los colores del amor no monógamo

Dicen que la fidelidad es la base del amor… pero ¿qué pasa cuando la fidelidad se convierte en una jaula?
¿Y si en realidad ser fiel no tiene tanto que ver con prometer exclusividad, sino con honrar lo que realmente deseas?

Desde hace siglos, la monogamia ha sido el modelo dominante de relación. Pero en los últimos años, miles de personas están empezando a preguntarse:
👉 ¿Por qué el amor tendría que tener un solo formato?
👉 ¿Qué pasa si deseo a alguien más sin dejar de amar a mi pareja?
👉 ¿Y si la infidelidad no fuera el problema… sino la falta de honestidad?

Bienvenida al fascinante, complejo y profundamente humano universo de la no monogamia —un mapa de posibilidades donde el amor, el placer y la libertad adoptan múltiples formas.

¿Qué es realmente la monogamia?

La monogamia se ha entendido como una relación entre dos personas que mantienen exclusividad sexual, emocional y romántica.
El ideal del “solo tú y yo hasta el final”.

Pero aunque suene romántico, este modelo no siempre se alinea con la naturaleza cambiante del deseo humano. A veces amamos profundamente a una persona… y, sin embargo, sentimos atracción por otra. No porque falte amor, sino porque somos seres deseantes, curiosos y múltiples.

Y cuando ese deseo se reprime, muchas veces da paso a lo que conocemos como infidelidad.

Monogamia, infidelidad y fidelidad: tres caras del mismo espejo

Hablemos claro.
La infidelidad no siempre ocurre por maldad, sino por silencio.
Por miedo a incomodar, a perder, a ser juzgado.
Por eso, muchas personas viven atrapadas entre dos lealtades: la que tienen hacia su pareja… y la que sienten hacia sí mismas.

Ahí es donde nace la pregunta incómoda:
💭 ¿A quién estás siendo fiel realmente?

Ser fiel a ti misma no significa “hacer lo que quieras sin pensar en el otro”. Significa atreverte a nombrar tus deseos, incluso los que no encajan en el guion tradicional del amor romántico.

Y justo ahí, entre la sinceridad y la exploración, es donde aparecen los muchos colores del amor no monógamo.

Los tipos de no monogamia (según el mapa del deseo)

El psicólogo y autor Franklin Veaux creó un famoso mapa que ilustra las múltiples formas en que las personas viven relaciones fuera de la monogamia tradicional.
No se trata de un manual de reglas, sino de un recordatorio: el amor no es blanco o negro… es un espectro.

Veamos algunas de sus categorías más comunes:

💋 1. Relaciones abiertas

“Podemos tener sexo con otras personas, siempre y cuando sea solo sexo. Nada de amor.”

En este modelo, las parejas acuerdan mantener su vínculo emocional exclusivo, pero permiten la libertad sexual con otras personas.
No hay engaño, porque existe comunicación, límites claros y honestidad.
El objetivo no es reemplazar a nadie, sino ampliar las experiencias eróticas sin poner en riesgo la conexión principal.


💞 2. Poliamor

“Ella es mi esposa, él es mi novio, ella es la novia de él… y también es nuestra novia.”

El poliamor es una forma de relación donde se pueden tener múltiples vínculos amorosos y/o sexuales, con consentimiento y comunicación de todos los involucrados.
No se trata de promiscuidad, sino de capacidad de amar en plural, entendiendo que el afecto no se agota: se multiplica.

Dentro del poliamor hay variaciones fascinantes:

  • Poliamor jerárquico: donde existe una “relación principal” y otras secundarias.

  • Polifidelidad: un grupo cerrado de personas que mantienen exclusividad entre sí.

  • Poliamor unicornio: cuando una pareja busca a una tercera persona (el “unicornio”) para compartir una relación conjunta.

  • Poliamor solitario: personas que viven el poliamor sin desear cohabitar o fusionar sus vidas con nadie.


🖤 3. Anarquía relacional

“Yo negocio todas mis relaciones de forma individual. Vivo bajo mis propios términos.”

Este modelo es la revolución total del amor.
No hay jerarquías, etiquetas ni reglas externas. Cada vínculo es único y se define entre las personas que lo viven.
No se asume que una relación romántica “vale más” que una amistad o una conexión sexual.
La anarquía relacional invita a vivir con autenticidad, libertad y responsabilidad emocional.


🕯️ 4. BDSM y relaciones D/s (Dominación/sumisión)

“Mi esposo no es kinky… mi Amo sí lo es.”

Aquí, el foco está en el poder, la entrega y la confianza.
Algunas personas exploran relaciones no monógamas dentro del BDSM, donde la intimidad emocional o erótica se comparte con distintas dinámicas de rol.
No siempre implica sexo, pero sí un vínculo intenso y profundamente consensuado.


🍷 5. Swinging (intercambio de parejas)

“Nos encanta ver cómo alguien más hace el amor con mi esposo.”

En el swinging, las parejas se reúnen para intercambiar experiencias sexuales con otras parejas o individuos.
Puede ser esporádico, por diversión o como parte activa de su vida sexual.
Lo fundamental es el acuerdo mutuo y el respeto por los límites.

Existen variantes como:

  • Soft Swing: donde se permite el juego erótico pero sin penetración.

  • Closed Group Swinging: grupos cerrados que solo comparten entre sí.


💣 6. Don’t Ask, Don’t Tell (No preguntes, no digas)

“Sé que mi esposo ve a otras mujeres… solo prefiero no saberlo.”

En este modelo, las personas prefieren no hablar de las experiencias fuera de la pareja.
El acuerdo existe, pero se mantiene en discreción.
No todos lo eligen por represión: algunos lo hacen porque su prioridad es la paz mental y no la transparencia absoluta.


💸 7. Comercio y placer

“La amante de mi esposo no tiene relaciones con él… él es su secretario.”

Algunas relaciones involucran intercambios económicos, como el sugar dating o la compañía profesional (escort).
Aunque socialmente se cuestionan, en el mapa de la no monogamia también son parte del espectro.
Lo importante es diferenciar el deseo auténtico del interés, y hacerlo desde el respeto y el consentimiento.


💔 8. Infidelidad (Cheating)

“Lo que pasa en Las Vegas… se queda en Las Vegas.”

Sí, incluso el engaño aparece en el mapa.
Porque aunque no es ético ni consensuado, forma parte de la realidad emocional de muchas personas.
Y, paradójicamente, es lo que lleva a otros a buscar nuevas formas más honestas de amar.

La infidelidad no es el fin del amor, pero sí una señal: algo necesita ser dicho, negociado o transformado.

Conclusión: el amor no tiene una sola forma, tiene tu forma

En este mapa de amores posibles, no hay caminos correctos o incorrectos.
Solo hay elecciones hechas con conciencia, placer y honestidad.
Así que la próxima vez que alguien te pregunte si eres fiel, sonríe y responde:

“Sí. Fiel a mí misma. Fiel a mis deseos.”

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💋 Conócete, ámate, y ámate más allá de los límites.

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